AMISTAD CON PICABIA
Una realidad recurrente en casi todas las biografías de los seres humanos, es la importante influencia que implican las amistades de los primeros años, así también en Tzara, tras sus amigos rumanos entre los que destacó Marcel Janco, que le acompañó en Zúrich al inicio de la revolución Dada, aparece la inclasificable figura del hispano-cubano Francis Picabia. Hombre adinerado habitual de los viajes transtlánticos, fundamentalmente pintor de muy diferentes registros, cubista en sus comienzos, derivó en unos dibujos maquinistas, para posteriormente abrazar el dadaismo, un snob, rebelde, escandaloso y violento que se había dado a conocer ya en Nueva York, viajó a Suiza al sanatorio de Bex, para una cura de desintoxicación etílica y desde allí contactó con Tzara. en carta de 29 de Agosto de 1918, por medio de F. Valotton le hace llegar su última colección de poemas Poemas y dibujos de la niña nacida sin madre, Lausana 1918, algunos luego publicados en diciembre de 1918 en la revista que el propio Picabia dirigía, 391, y en diciembre de 1918 en la revista Dada 3. Tan del agrado de Tzara fueron que incluso dio una conferencia sobre las pinturas de Picabia en enero de 1919, en gran parte recogida en Pensamientos sin lenguaje al final de este trabajo. En estos primeros años de amistad Tzara mostraba sus opiniones sobre los libros publicados por Francis “… encuentro el caos y ascetismo al mismo tiempo, lo que me resulta muy cercano…” “… cada vez me gustan más vuestras cosas y, sobre todo la vitalidad del principio de dictadura individual, que es simplicidad, angustia + orden.”
Poco después Picabia se instala en Zúrich entre el 22 de Enero y 8 de Febrero, se produce el flechazo, juntos componen poemas para el número 8 de la revista de Picabia y Francis regresa a París, ya convertido en el correo/eslabón entre las tres capitales dadaistas, Zúrich, Nueva York y París, los focos alemanes van por otro lado. y empieza a insistirle a Tzara de que debe ir allí, entonces la ciudad era el centro mundial del arte y la cultura. El histórico reencuentro se produce en Enero de 1920, Tzara se instala en el domicilio donde vive Germaine Evelling, amante de Picabia, quien lo describe como “era bajo, ligeramente encorvado, con dos brazos cortos balanceándose en cuyos extremos colgaban unas manos regordetas. Su color era extraño, sus ojos miopes parecían buscar tras el monóculo un punto fijo donde agarrarse”. Después de que Huelsenbeck, Janco y Ball hubieran dejado Zúrich, Tzara encontró sus sustitutos en Picabia y en el grupo de Littérature, con “los tres mosqueteros” Breton, Aragon y Soupault,

Empiezan los preparativos para la puesta de largo parisina y durante meses es en la calle Émile Auger donde se centraliza la febril actividad dadaista y Tzara da muestras de su gran capacidad organizativa, sus portentosas dotes organizativas, su intuición para prever las reacciones del público y su iniciativa creativa. La primera velada Dada y fecha origen de su actividad en París se produce en el Certa el dia 27 de enero de 1920. Se suceden las matinales, las veladas, las exposiciones, los actos en el Gran Palacio, donde se celebraba el famoso Salón de los Independientes, en la Comedia, en el Palacio de la fiestas, en Marzo en el Teatro de la Casa de la Obra, donde años antes se había desencadenado un gran escándalo provocado por la obra Ubu rey de Jarry, se estrena la adaptación de La Primera Aventura Divina del Señor Antiprina, cuyo texto se publicó poco después, en dos entregas, en los números catorce de las revistas Litterature (Junio) y Sic (Noviembre). El vestuario estaba diseñado por Picabia, entre los actores, Aragon, Breton, Éluard…. en el escenario una rueda de bicicleta – recuerdo a Duchamp– . Son los años en que los encuentros en el Gaya, luego denominado El buey sobre el tejado, cuya entrada presidiría L’oeil Cacodylate de Picabia, el ya nombrado Creta y otros cafés de la ciudad, y las reuniones en casa de Picabia, son viveros de arte y poesía. Junto a Soupault y Breton, Tzara retoma el camino editorial que ya había emprendido en Zurich y fundan, en la Avenida Kepler, la editorial Au Sans Pareil, que sería donde se publicarían la mayoría de las obras dadaistas. el 16 de abril con una expo suya se inaugura el local. También la Galeria Dalmay de Barcelona expuso obra de Picabia. La apoteosis llega en el Festival Dada el día 26 de Mayo de 1920 en la Sala Gaveau, los dadaístas en el escenario se cortan el pelo, hacen ilusionismo Dada. música sodomita, poemas hilarantes, una obra de teatro absurdo Ustedes me olvidarán de Breton y Soupault, sus personajes son bata, paraguas y máquina de coser, se suceden continuas provocaciones. Picabia lee dos poemas, Aragon presenta Suicidio, poema antecedente del letrismo, se estrena teatralmente La Segunda Aventura Divina del Sr. Antipirina, prácticamente por los mismos actores que en la representación de la primera aventura, cuyo texto se había publicado en dos entregas en el número catorce de la revista Littérature (Junio) y en Sic (Noviembre), entre los espectadores se encuentran Valery, Brancusi, Cocteau, Gide, Romains y muchos otros escritores, artistas e intelectuales.
El fotógrafo Alfred Stieglitz abrió en 1905, en Nueva York, una galería posteriormente conocida como 291, por su ubicación en el número 291 de la Quinta Avenida, donde se constituyó el foco dadaista norteamericano. Picaba formaba parte del grupo y de ahí surgió el título de la revista 391 que creó y de la que dirigió sus primeros números y de ellos tres se publicaron en Barcelona. También promovida por Picabia se publicaron dos números de la revista Cannibal, en Abril y Mayo de 1920, con textos de casi todos los dadaistas, una joya literaria, con exquisita presentación y de la que existe una reciente edición facsímil. En la primera página del primer número el famoso esquema titulado Retrato de Tristan Tzara, y en el interior aparece la provocadora pintura de un simio titulado Naturalezas Muertas (Retratos de Renoir, Cezanne y Rembrandt).

La relación entre Tzara y Picabia fue muy intensa y enriquecedora para los dos aunque exigua en el tiempo, tras unos primeros desencuentros entre el grupo de Littérature, por unos envíos a la prensa de poemas de Picabia que resultaron ser falsos, alguien había usurpado su nombre, se originó la ruptura, amen del acercamiento entre los redactores de la revista arriba citada con la N.R.F. (Nueva Revista francesa), que había reaparecido en 1919 a cargo de Gide, ambas publicaciones llegaron a tener colaboradores comunes aun siendo, aparentemente, contradictorios sus principios y sus objetivos.
El conflicto estalló en 1921 debido a visiones opuestas. Tzara defendía que el arte no debía tener reglas y que «Dadá no significa nada». Por el contrario, Picabia, cansado del dogmatismo en el que se estaba convirtiendo el grupo, se volvió radicalmente anti-todo y renegó de la facción dadaísta. Picabia publicó un manifiesto renegando de Dadá, lo que causó una fractura irreparable con Tzara y otros líderes como André Breton. Y se produjo la disolución de Dada. Ante las constantes peleas internas, la anarquía característica del movimiento perdió su sentido original, llevando a Tzara a anunciar oficialmente el fin del dadaísmo en septiembre de 1922.
Señalar por último la experiencia cinematográfica dadaista de la película estrenada en 1924 de René Clair, Entr’acte (“Entreacto”) llamada así porque fue ideada para llenar el intervalo entre dos actos del ballet Relâche. La música de la película fue compuesta por el famoso compositor Erik Satie, y el libreto fue creado por Francis Picabia. Ambos aparecen en un cameo en la película (salen en la primera parte disparando un cañón). También aparecen en el reparto el fotógrafo surrealista Man Ray y el artista Marcel Duchamp.
A continuación traducimos unos textos de Tzara dedicados a Picabia :
1- Boletin para Francis Picabia
(publicado en Diciembre de 1919 en Dada 3)
aquel que salta
con ideas grandes y pequeñas de new-yok a best
a b espectáculo
hacia la cumbre desde este inexorable irradiador
es amarga la noche 32 h p de isómeros sentimientos
sonidos agudos en montevideo alma desinflada en las ofertas anuncio
el viento entre los telescopios sustituyó a los árboles de los paseos
noche etiquetada mediante de gradaciones de vitriolo
con olor ceniza fría vainilla sudor zoo
crujidos de arcos
se tapizan los parques con mapas
el estandarte corbata
taladra los valles de latex
58 83 14 : 4 fórmula para reflexionar
contiene el ritmo cardíaco laboratorio del aliento en todo momento
salud estilizada en la sangre inanimada de cigarrillo apagado
cabalgada milagrosa para superar cualquier lenguaje
de borneo se comunica el balance de las estrellas
en tu provecho
triste cortejo o mecánica del almanaque
donde caen las fotos sintéticas de las jornadas
“muñeca en la tumba” (ion vinea ojo de clorofila)*
5º crimen en el horizonte 2 accidentes canción para violín
violación bajo el agua
y los rastros de la última creación del ser
azotan el grito
*Ion Vinea, amigo de la infancia de Tzara que, aun sin pertenecer a Dada fue su promotor en Rumanía, y al que conservó su afecto por encima de tiempo y las fronteras, autor de un libro titulado la muñeca en el círculo, aquí convertido en tumba.
2-Crylomina bemol Francis Picabia
(publicado en Cannibal n.º 1, abril 1920 como publicidad para el libro Único eunuco- Colección Dada-Au sans pareil Au sans Pareil)
ágrafo pipa pipi pompom corazolina
sobre el camión madrugada manzanileche estrellilla balastiza
el por qué transmoño* de baño señor
vendaje la bisexualidad de los paisajes cardenal amette**
en el pompom pescado
con los dedos ribemont-dessaignes lubrificante g r d
dale un puñetazo a la cara del balcón tormenta cochecito
¿té o gasolina? Eso me es completamente dada
*Neologismos de Tzra, transformaciones nominales de objetos comunes, de marcas conocidas, que el traductor ha reinventado
**El cardenal Amette (1850-1920) Arzobispo de París de1908 a 1911 que recibió el capelo cardenalicio.
4- Francis Picabia prepara
(publicado en el n.º 14 de 391, noviembre 1920, Paris. Según Sanouillet se refiere al libro Jesucristo arrastracuero)
Francis Picabia prepara una muy importante obra de filosofía, arpegios galvanizados y criminología comparados, en sub-mujer edición de lujo
Es el primer parisiense de París y el primer engranage de la poesía
*
* *
Todos mis poemas son poemas en forma de errata *
*En carta a J.Doucet, Tzara escribe “siempre he considerado la poesía como una actividad de la que habría que avergonzarse en público. Y en Manifiesto sobre el amor débil reitera : “siempre se han cometido errores, pero los mayores son los poemas que se han escrito”
5- Francis Picabia “Atleta de pompas fúnebres” “Comederos platónicos”
(poema en cinco cantos publicado en Begnins, 24 noviembre 1918)
Para destruir, la sangre creadora se nutre dela fuerza del geyser y de la vitalidad colectiva, no zoológica, se proclama, taquigrafiada sobre el piano de los istmos anti-artísticos. En pintura Picabia destruyó “la belleza” y construyó con los restos, cartón dinero, el pájaro del mecanismo infinito, el cerebro en estrechas relaciones con las cualidades de las máquinas. Funciones. No solamente fábrica o expresión del tiempo, sino la natural simplicidad inmediata con métodos personales. De ahí la pureza de sus obras. Romanticismo es la exasperación descriptiva del arroyo, de la planta, del automóvil o la ternura de contemplar; – el asco ante los sistemas vistos lleva a Picabia a las nítidas realidades de las máquinas, lo demás es serenidad, – el menor esfuerzo es la exteriorización inmediata o la ingenuidad de los métodos. La piedra se expresa por la forma y , a veces, por la luminosidad de sus aristas, vibración del roce del aire. Yo odio la naturaleza. A Picabia no le gusta el oficio. Sus poemas no tienen final, sus prosas no comienzan nunca. Escribe sin trabajar, muestra su personalidad, no controla sus sensaciones. Crece en la carne d ellos organismos. No predominan ni la estabilidad d ella palabra ni la música y me deslizo entre sus frases hacia una armonía subterránea. Picabia ilumina la rotación de las realidades y del misterio, y reduce las importancias o las pretensiones a la relativa equidad de la formación cósmica; mata la declamación y el patos histéricos en los senderos que aún se encuentra por todos los lados.
6. Francis Picabia “Ideas sin lenguaje”
(prólogo para Único eunuco, 20 de Febrero 1920, Au sans pareil – París)
Los miriápodos filosóficos rompieron las piernas de madera o metal, e incluso las alas, entre las estaciones Verdad-Realidad. Allí siempre ocurría algo imposible : LA VIDA.
Buscar y sustituir la vida por un placer privado, aventura a veces divertida. (Las impenitentes aventuras que se inmiscuyen en el arte mediante sus métodos para destruirlo lentamente, despiertan la ceniza en el núcleo, intereses recíprocos, insinuaciones y obstáculos sistema movimiento DADA.
Y conceder a una broma el carácter de eternidad y hacerla exclusividad del hambre, es ridículo, hola! ingenuo onanista, música del saludo, reclamación mixta, sucursal de burgueses que hacen cosquillas al arte.
La anemia no se propaga en el continente, pero tu conoces la resistencia, los microbios, las flores, el alcohol, la sangre, los inventos que extienden su lluvia – sin motivo – o se rompen ecos contra la roca matinal y sólida.
Estoy pensando en la misma necesidad de imponerse – tomadlo en tono serio que no suene falso – y siempre son los demás quienes tienen razón.
La necesidad de buscar explicaciones a lo que noi tiene otra razón de ser hecho, simplemente, sin discusiones, con el mínimo de criterio o crítica, semejante a la auto-cleptomanía : colocar continuamente tus propios objetos en bolsillos diferentes. También nos las arreglamos normalmente para constituir una colección de cualquier especialidad, según la comodidad de las opiniones. Los hombres son pobres porque se roban a sí mismos. No se pone en entredicho la facultad de comprender la vida moderna, pero roban elementos a su propia personalidad.
PICABIA. La palabra fertiliza el metal. Bólido o rueda, urubu, huracán abierto y ribeteado, deja dormir sus sentimientos en un garaje. Coloco un búho en un hexágono, canto en hexámetros, uso los ángulos, grito en contra y abuso. La geometría es estéril, vieja, Vi surgir una línea de otra manera. Surgida una línea mata todas las teorías; sólo nos queda la necesidad de buscar la aventura en la vida de las líneas. Obra personal, aquella que corre hacia el absoluto, Y vive. Se escapa. De la silenciosa savia. El mecanismo de la aorta hace más ruido que el ascensor, el engranaje de sus ruedas está ardiendo, despertar : tipografía de las primeras sensaciones, excesivamente sencilla para ser descifrada tan rápido por los capitanes de la ciencia. Mi querido Picabia : “Vivir” sin pretensión, bailar sobre dientes candentes , telegráficamente, o callarse sobre la línea equinoccial, saber que cada instante – movimiento perpetuo – es hoy.
“Encanto” y “bello” que se usan para el claro de luna, para los sentimientos, para los cuadros que cantan y la canciones que observan, se funden con las tradiciones y reposan como infusiones entre bomberos y pintores. Los pintores cubistas y futuristas, que deberían dejar vibrar su felicidad por haber liberado la apariencia de un exterior incómodo y banal, se convierten en científicos y se proponen a la academia. Propagación teórica de carroñas, pompa para la sangre. Hay palabras que son también legiones de honor. Persiguiendo palabrones que preserven la felicidad de la humanidad, del prestigio prestidigitador de predilecciones para el placer de los que pagan. Capítulo : respeto por la sopa.
Las ideas envenenan la pintura, si el veneno adopta un sonoro nombre de barriga filológica, el arte se convierte en contagioso, si uno se regocija en esta musicalidad interior, la mezcla puede ser letal para los hombres pulcros y cabales. Sólo es necesaria la acción negativa, Picabia redujo la pintura a una fórmula sin problema; cada uno encontrará en ella las líneas de su vida, que van por el tiempo en tren y en telégrafo sin hilos si sabe observar sin preguntarse por qué una taza se parece un sentimiento.