No es común, diría más es extraordinariamente extraño, que un encuentro de profesionales o un congreso de cualquier oficio o disciplina derive a contenidos sociopolíticos, pero dadas las excepcionales circunstancias históricas, tal fue el sentido de la convocatoria del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la cultura también conocido como Congreso de Valencia, aunque celebrado con otras ciudades, acogió sus actos más relevantes, que vamos a recensar.

La inauguración tuvo lugar en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento de Valencia por parte del presidente del gobierno republicano Juan Negrín. El congreso al que asistieron más de un centenar de escritores, se convirtió, por razones obvias, en un «acto de oposición a la barbarie fascista». Utilizamos como fuentes de información la revista La Comuna, órgano oficial del comité que publica las actas del congreso en los números 48 y 49 de Agosto y septiembre de 1937 y la revista Hora de España en su numero agosto de 1937, que contiene todos los discursos traducidos al castellano. La temática de las ponencias del congreso giraba en torno a la figura del escritor y a su postura comprometida ante la política de los estados de no intervención en los graves sucesos de España. Éste era su programa :

  1. El papel del escritor en la sociedad
  2. Dignidad del pensamiento
  3. El individuo
  4. Humanismo
  5. Nación y cultura
  6. Los problemas de la cultura española
  7. Herencia cultural
  8. La creación literaria
  9. Refuerzo de los lazos culturales
  10. Ayuda a los escritores españoles republicanos

La autenticidad, los íntimos sentimientos para ser completos requieren reciprocidad, amor y rencor, filias y fobias, deseos y manías deben ser mutuos si no no tiene razón de existir. Gustar de la pintura sin tener don artístico queda un poco cojo, creo pues que se dan solamente arraigados y profundos entre personas que los comparten. Henrí Béhar titula uno de sus escritos sobre este congreso como España en el corazón. Y es este sentimiento, tan puro y evidente en el amor que Tzara profesó a nuestra nación, el que sobrevuela y da un carácter unitario y apasionado a este encuentro de escritores “en defensa de la cultura”, el argumento central de sus ponencias y el que otorga su perfecta actualidad a los tiempos que corren.

Durante quince días, entre Madrid, Barcelona, Valencia y los últimas sesiones en París, fueron participando los nombres más ilustres de la literatura española e internacional, con emocionantes intervenciones como la del haitiano recién salido de prisión asistieron entre otros muchos, Jacques Roumain, Julien Benda, Ilya Ehremburg, Tolstoy, Machado, Hernández, Sender, Malraux, Bertold Brecht. Neruda, Gonzalez Tuñón, Guillén, Huidobro, Vallejo y una amplia nómina de poetas españoles, todos a pesar de su diferentes ideas y culturas unidos “la palabra convertida en acción” que rinden homenaje a las Brigadas Internacionales, al heroísmo del pueblo español como vanguardia europea contra el fascismo internacional. Sin embargo la obra Regreso de la URSS, recién publicada de André Gide, que no asistió, donde mostraba su discren ante la política de Lenin, abrió la caja de los truenos y produjo algunas discrepancias y un enfrentamiento con los comunistas rusos y Aragon, el discurso político se impone a las aportaciones literarias, hasta desembocar, por así decirlo, en un lirismo épico.

En las postreras sesiones celebradas en París, la convivencia de corrientes, comunistas, socialistas, radicales y católicos, avivada por el ejemplo de la guerra civil española, e influida por el asunto Dreyfus, militar francés acusado de traición, y el asesinato de Sacco y Vancetti, condiciona el fervor necesario para la constitución del Frente Popular en Francia. A este sentimiento común de humanidad contribuyó entonces de manera fundamental el ejemplo del ejército popular español : “ …en el frente de Huesca comprendí el autentico valor del heroísmo humano.” escribió Tzara.

Como muestra de la solidaridad con España y la defensa de la libertad frente al fascismo, durante la celebración del congreso se proyecta la publicación Los Poetas del mundo defienden al pueblo español, auspiciada por Nancy Cunard, en la foto su reedición facsímil, cuyos beneficios irían para sostener al bando legal republicano. Alcanzó hasta seis plaquettes que contienen colaboraciones de Cunard y Neruda -I-; Tzara y Aleixandre -II-; Lorca y Hughes -III- ; Alberti, Robin y Dover -IV- ; Gloz Tuñón y Auden -V- y Guillén, Wilson, Gebser, Howard y Swinger en la sexta y última entrega, encabezada con la emotiva arenga “Madrid será la tumba del Fascismo Internaciomal. ¡ Intelectuales! Combatid en vuestros propios países a los asesinos de Federico Garcia Lorca. Solicitamos dinero, material sanitario, víveres y vestidos para el pueblo de la España Republicana ¡¡¡¡ No pasarán.!!! Entre todos los poemas publicados podemos resaltar el Canto de Guerra civil de Tzara y el estremecedor Spain de Auden.

A partir de aquí seguimos el contenido de la mencionada revista Hora de España, resumiendo las diferentes intervenciones en el congreso y observaremos la ya apuntada unidad del congreso como reivindicación del papel del escritor en la sociedad y de su fervor ante la contienda española.

Comienza la revista con un prólogo de Corpus Barga, autor de los retratos de la publicación, titulado Justificación, que no es sino una enumeración de las causas que llevaron a la elección de España como lugar de celebración, que no son otras que las señaladas en este resumen, reacción solidaria ante el avance del fascismo, ante la guerra española y en defensa d ella cultura, porque “se ha perdido la medida de todas las cosas, mucho más si esa medida es el hombre” y relata emocionado el abrazo y despedida en Minglanilla, durante el viaje a Valencia, entre una madre alzando a su niño en brazos y una escritora británica … como si fueran vecinas del pueblo.

Después aparece en la publicación el discurso de clausura pronunciado por, no podía ser otro, Antonio Machado con el título de El poeta y el pueblo. ¿Qué decir? Arremete contra esa característica tan española del señoritismo jesuítico (caciquismo), identificándolo con los hermanos Carrión del poema de Mio cid que vejaron a sus hijas para defender después, en palabras de su apócrifo Juan de Mairena, la poesía dirigida al hombre y no a la masa “Si os dirigís a las masas, el hombre, el cada hombre, que os escuche, no se sentirá aludido y necesariamente os volverá la espalda”.

A continuación la revista publica la respuesta del danés Andersen Nexo, al discurso de bienvenida del presidente del Gobierno Dr. Negrín. Quien tras los agradecimientos protocolarios, expresa su admiración por el pueblo español y narra el cuento de su país juan el fuerte en el que un gnomo se enriquece con el trabajo ajeo y relata una anécdota de un posadero de la Mancha que, como carecía de dinero, le acogió en su casa a cambio de ”todo lo que traía como hombre”.

Toma la palabra el francés Julien Benda, que en 1927 había publicado La traición de los intelectuales y que era defensor acérrimo del compromiso humano y por ello político del escritor. Sigue el diputado por Granada Fernando de los Ríos, quien tras relatar los arbitrarios asesinatos sucedidos en su ciudad, incluido Lorca, se reafirma en lo ya manifestado en una entrevista radiofónica, que en la guerra por la libertad en España se juega el futuro de Europa y de todas las democracias sudamericanas, y señala tres etapas en la evolución de Europa, la medieval donde el hombre esta inmerso en la comunidad, la renacentista con el surgimiento de la individualidad y la intelectualidad y la contemporánea en busca de un nuevo hombre al que España puede aportar su hambre de libertad y encarnar, mediante su atávica experiencia del dolor, la conciliación entre individuo y sociedad. La alemana Anna Seghers incide en términos similares,

José Bergamin, alma máter de la celebración del congreso en España, en su vibrante discurso se cuestiona la personalidad dramática “hamletiana” del intelectual que se aleja del pueblo, ante su sangre la neutralidad es traición, al fin y al cabo la comunicación es comunión. El ente robinsoniano no es soledad sino aislamiento, pero el intelectual español como dice Cervantes “ escribe con un pie en los labios y el otro en los dientes” y hace un canto a la literatura española, desde la mística, como expresión de la riqueza de la cultura popular, “la palabra divina, popular porque sólo la sangre es espíritu” y toda la cultura española ha emergido de la sangre del pueblo, que se libra de la muerte mediante la palabra, son innumerables los ejemplos desde el Lazarillo, a Don Juan y el pueblo español, sólo y revolucionario en su historia se ha vuelto a levantar y se salvará con todo el valor de su generosidad.

Ilya Ehrenburg, representante soviético, con un discurso épico-lírico hace una loa al pueblo español y a su encarnecida lucha por la libertad : “¡Del mundo de las tertulias España ha pasado a la epopeya!” y “Sólo hay un modo de defender la cultura : exterminar al fascismo”. Personalmente, no deja de asombrarme la vigencia de estas ideas, casi cien años después. Toma luego la palabra Corpus Barga quien, de una manera más apasionada y emotiva que los anteriores, agradece a todos los escritores asistentes su apoyo a la lucha del pueblo español y se remonta, equiparándola, a aquel dos de Mayo de 1808 fecha del levantamiento contra las fuerzas francesas, y así da paso a su disertación goyesca y centrado en los grabados de la serie de Los Desastres de la Guerra, refiere Corpus : Goya aparece en la cultura española para llenar el vacío de la historia del siglo XVIII”, y haciendo mención a la degradación de la monarquía y de la aristocracia y de las sucesivas pérdidas coloniales, y afirma : “ Cuando apareció Goya, España no era más que pueblo”. Avanzando su discurso, patriótico y solidario, alcanza emocionantes momentos de gran exaltación revolucionaria y popular.

El estadounidense Malcom Cowley, dedica su intervención a desenmascarar a parte de la prensa de su país y sus vaivenes a favor y en contra de la República, revierte los deseos de apoyo del resto de oradores : “ hemos venido aquí para ser advertidos, no para advertir”, y para cambiar la opinión pública americana. Referido a la actitud de de la iglesia católica proclama : “ no sabíamos que luchabais no solo contra la tiranía política, sino contra el analfabetismo y la superstición” y así termina su discurso “ el mensaje importante no es el que yo traiga aquí sino el que espero poder llevarme a mi país”.

Claude Aveline, llegado desde Francia, al reflexionar sobre el carácter ético de las guerras, que plantea muchas dudas a la adhesión de los intelectuales, una mayoría no tomaron partido en la del 14, pero que diferencia claramente de esta guerra pura en la que es necesario intervenir en defensa de la resistencia del pueblo español frente a aquellos que “hablan de la cruz y se sirven de la media luna , hablan de la patria y a intereses extranjeros”.

El holandés Jef Last, confiesa el cambio personal sufrido en el tipo de odio al fascismo que le supuso la guerra española, el de animadversión racional-intelectual derivó en un sentimiento visceral y por amor a la libertad, al pueblo y a la revolución. Y tras recordar la figura del Quijote, considera como el verdadero idealista a Sancho y proclama” El pueblo español está acostumbrado a vivir en el heroísmo”. Ese pueblo que arriesga su vida para salvar los tesoros del Palacio de Liria. Es la lucha por la cultura la que le une “respetad los instrumentos de los laboratorios, están al servicio de la ciencia”, avisa un pasquín en la Ciudad Universitaria.

El noruego Nordal Grieg, muestra su entusiasmo por el valor del pueblo español que, a diferencia de los países occidentales perdidos en declaraciones controvertidas, ha cambiado la palabra por la acción, y que se convierte en revulsivo de conciencias “aquí y ahora se ha de demostrar la solidaridad”.

El ruso, Feedor Kelyin. resume brillantemente los lazos que unen ambas literaturas, iniciados desde la personalidad de Pushkin que leía a Cervantes y a Lope y la profunda influencia de éste último en el teatro ruso “Fuenteovejuna, sirvió a la revolución”. “Pese a las bombas no podrán matar a la gran y eterna literatura española”, termina. Luego André Chamson (Francia) en una breve exposición reconoce haber sentido en España una de las mayores experiencias que hayan existido nunca.

El propio Tzara, todavía rumano, (al que, vergonzosamente no se le concedió la nacionalidad francesa hasta 1947) y como secretario general del comité organizador, lee uno de sus ensayos más importantes, titulado El individuo y la conciencia del escritor Es una defensa de la poesía como modo de vida y no como una mera profesión u oficio literario. Lo que podría llamarse en términos existencialistas como literatura comprometida.

Este discurso es el que sirvió de base para la definitiva redacción del ensayo con este título que incluyó en la recopilación de escritos sobre poesía titulada Las Esclusas de la Poesía. Libro inédito en castellano pero fundamental donde Tzara resume su pensamiento. Utilizando la dialéctica hegeliana y el sicoanálisis perfeccionado por Jung, cual dos bisturís precisos, resitúa la evolución de la poesía francesa desde Villon hasta Eluard. Contraponiendo los conceptos de poesía como actividad del espíritu, poesía latente, pensar no dirigido, con el de poesía como medio de expresión, poesía manifiesta, pensar dirigido, disecciona con precisión quirúrgica las diferentes épocas del desarrollo poético. Texto íntegro https://tristantzaraydada.org/el-individuo-y-la-conciencia-del-escritor.

Stephen Spender, comienza con un inventario de sus compatriotas ingleses que alistados en las Brigadas Internacionales, habían perecido en España y en el mismo tono épico de todos los congresistas intervinientes, destaca que la histórica aportación de España a la civilización : frente a la inhumanidad del capitalismo ha mostrado que todavía existe la vía moral. Cierra el Congreso el cubano Juan Marinelo como Presidente de las Delegaciones hispanoamericanas.

Recoge la revista a continuación 13 dibujos de algunos de los poetas participantes de Ramon Gaya y posteriormente Luis Cernuda hace una breve semblanza de los poetas que permanecieron leales a la República, casi todos, que luego formaron la larga nómina del exilio.

Paralelamente a la celebración de las sesiones del Congreso en Valencia, se programaron dos eventos artísticos : la obra de teatro Mariana Pineda de Federico Garcia Lorca en el Teatro Principal de Valencia dirigida por Manuel Altolaguirre y un concierto sinfónico de música española.

Termina este magnifico e histórico número de Hora de España con una ponencia extensa y firmada por un importante colectivo, que leyó Arturo Serrano Plaja,. Es un maravillosos manifiesto, un alegato en defensa del humanismo internacional, de la poesía y de la cultura.