
En exclusiva, Revista Papel conversó con el escritor y traductor español Manuel Puertas Fuertes, quien -entre su amplia trayectoria- se destaca por la traducción de las obras completas de Tristan Tzara (o Izara), seudónimo de Samuel Rosenstock (Moinești, 16 de abril de 1896-París, 25 de diciembre de 1963) un poeta, ensayista y artista de performance rumano, cofundador del Movimiento Dadaísta.
Entrevista del profesor Óscar Jairo González.
11 PREGUNTAS Y 1 ANTIPREGUNTA AL
INVESTIGADOR Y TRADUCTOR
1
¿En qué momento o momentos de su formación, de su necesidad, su intención, se da en usted, se revela y rebela, Tristán Tzara, y por qué lo continúo desde ahí, tratando, relacionado e involucrando con su vida, de qué tensión se trató si podemos decirlo así, desde ese momento y para qué?
Es en la adolescencia el momento en que surgen las más fuertes pasiones y desaforadas compulsiones. La edad primaveral del devenir de las personas conlleva alteraciones hormonales y deseos quasi irracionales. Unamos a ésto, un carácter inquieto y curioso que descubre, entre la letra pequeña de un infame libro de texto de literatura, no olvidemos que estábamos en plena dictadura franquista, una palabra : Dada, y un apellido : Tzara, que bien sea por su sonoridad que embriagaba los oídos, o ya sea por la breve explicación que los acompañaba, algo parecido a «movimiento iconoclasta y destructivo, de carácter nihilista y tendencias anarquistas, que atenta contra los valores más firmes de nuestra civilización «, uno no puede por menos de quedarse estupefacto y quedar abducido, cree que ha descubierto algo fundamental y surge una irrefrenable necesidad de saber más, de leerlo todo. Si además sucede un absoluto vacío editorial de la obra de Tzara, la cuestión se convierte en obsesión mórbida de difícil tratamiento……es como esa chica preciosa, tu primer amor, que te desdeña y es inalcanzable…el asunto puede llegar a adquirir tintes dramáticos e incluso afectar a tu salud y a tu vida. Dada es un microbio virgen.
2
¿De la relación con Tzara, en donde se propuso, usted realizar toda la tarea que ha hecho, que ha realizado, y que poder o no le concede, qué características le da a la misma, desde Tzara, con Dadá y contra Dadá?
Mi decepción fue enorme al tropezar mi deseo de conocer algo sobre la vida y conseguir leer alguna de las obras de Tzara. con la mencionada casi total carencia de publicaciones, solo existían traducidos al castellano los famosísimos 7 Manifiestos y el magno poema épico El Hombre aproximativo, en una muy deficiente traducción. Por ello me dediqué a perfeccionar mis estudios de la lengua francesa con el objetivo, ya convencido de no haber otra solución, de poder algún día tener acceso a sus obras en ediciones francesas. Mientras, leía continuamente los manifiestos, con la misma devoción con que un cristiano lee la biblia o un musulmán el Corán. Pasado el tiempo, con ocasión de un viaje a París para llevar a mi hijo a disfrutar en Eurodisney, me encontré por casualidad, por azar dadaísta, en una estantería de FNAC los seis tomos de las Obras Completas, comencé a sentir palpitaciones, la vista se me hizo borrosa, mis iris se desorbitaron de la impresión. Volví a mi domicilio en Huesca sin adquirirlas, y con esa imagen clavada, como la arenilla que se mete en los ojos, y me juré regresar al año siguiente a por ellas. Fue larga la espera que soporté siguiendo buscando y leyendo cuanta bibliografía sobre Dada iba encontrando. Al año siguiente, estamos en 1995, coincidiendo con la conquista de la Recopa de Europa por el Real Zaragoza, mi equipo desde niño – ¡aquel mágico y milagroso gol de Nayim! en el último minuto de la prórroga ante el Arsenal, campeón de la anterior edición y favorito – corrí a por los libros, tras múltiples peripecias buscándolos los encontré en la sede central de la editorial que los había publicado Flammarion, las piernas me temblaban y estuve todo el viaje de vuelta, casi catorce horas de autobús, mirando los índices, leyendo fragmentos, devorando poemas, mientras emocionadas lágrimas me nublaban la vista.
Acatando el manifiesto «Sobre amor débil y amor amargo», comencé a ser un verdadero dadaísta estando contra dada. Dada, como toda idea que se presume completa, incluye en sí mismo su contradicción, por ejemplo la preconizada espontaneidad dada en el ejercicio poético, Tzara le da la vuelta como aun guante y su trabajo poético está constituido por una continua y minuciosa revisión, por lo tanto para traducir a Tzara debía convertirme en antitzarista :el mejor de los sistemas ….
Me involucré en un trabajo que ha durado treinta años y me ha hecho convertirme, si ya no lo era de manera latente, en un dadaísta, convencido del carácter imprescindible del mensaje, de la autenticidad del personaje, y del legado extremadamente revolucionario, que tuvo una capital influencia sobre el resto de mi vida y que espero redunde con igual valor en las generaciones futuras. La vida es un esfuerzo constante y un trabajo cotidiano hacia la utopía. Mi utopía ha sido satisfecha con la última, muy diferente y mejorada versión de Hombre aproximado que también se edita en audiolibro, ¿quién mejor para recitar esta obra cumbre del siglo XX que el propio traductor?

3
¿En esta tarea transformadora, no está usted quizá, fundando otro movimiento que no es el dadaísmo sino el tzarismo, podría decirnos por qué no o por qué sí, y cuál es el propósito o el no propósito, lo contrario?
Se afirmaba en uno de los manifiestos dada que cada dadaísta era presidente. Dada fue un movimiento de individuos, de artistas intrínsecamente libres que actuaban de manera completamente independiente. A lo largo de la historia han surgido muchos ismos prácticamente unipersonales. Además, desde el principio coexistieron en Dada diferentes corrientes, la francesa, la americana y un par, al menos, de alemanas, Kurt Schwitters sería una tercera con su Merz. Por lo tanto no sería descabellado y sería perfectamente
lógico y coherente que pueda hablarse de una corriente tzarista, con las características personales de Tristan, que fue el instigador, el ensayista, el propagador, en definitiva el líder indiscutible de Dada, dejando al margen las disputas infantiles sobre la paternidad del nombre y sobre la autoría de algún manifiesto. No obstante no es muy aconsejable pertenecer a esta rama dada, el tzarismo, doy fe, debido al escaso aprecio y casi persecución que se ejerce por parte de la mayoría de la sociedad, pareja a la que sufrió Tzara en vida y póstumamente, sea como fuere aquí estamos. De todas maneras Tzara no incluye ni mucho menos a todo el movimiento Dada, también podría hablarse del Duchampismo por ejemplo, por la gran influencia de Marcel en el arte conceptual posterior. Lo que parece fuera de discusión es que si dada no hubiera existido tendríamos que crearlo como eslabón fundamental en el curso de la historia.
4
Desde dónde y con qué elementos de su forma de ser, de su carácter, usted ha intervenido la obra de Tzara, cómo lo ha hecho; qué es ser o hacer la tarea de su traductor, de vivir con él, para llevar a su máximo momento de paroxismo esa condición, como llevar la máscara Tzara?
Convendría hacer una importante aclaración acerca de las profundas diferencias entre un traductor profesional que traduce muchas obras, géneros y autores de diferentes épocas y estilos, y mi caso de entrega apasionada a un autor, y por lo tanto acumulando todos los conocimientos posibles sobre él, lo que me permite una más acertada versión de sus obras. Un especie de doble acepción, por un lado está la traducción académica, profesional y basada en la literalidad de cualquier texto, por otro lado la traducción/interpretación de la poesía que debe ser creativa tras una larga investigación científica, observar hechos, analizar datos, elaborar teorías, llegar a conclusiones y tomar decisiones, todo ello requiere mucho tiempo y una buena dosis de osadía.
Ese tiempo y esa osadía de las que carecía en mis primeras traducciones que fueron escritas a mano, aún no disponía de ordenador. y con un diccionario mediocre. Compré uno mejor, me informaticé y siguieron sucesivas revisiones durante años. Empecé por sus ensayos, al ser prosa era más sencillo, me servía de aprendizaje y de primer acercamiento al pensamiento tzarista. Además iba haciendo acopio de amplia bibliografía que me ayudó muchísimo para emprender la ardua tarea. Incluso pude adquirir, no sin largas y complicadas gestiones, la única maravillosa biografía completa, la de François Buot. Ya estaba preparado para iniciar la versión en castellano de toda la obra de Tristan Tzara, cuya poesía es difícil y de muy complicada traducción.
En realidad nunca llevé máscara de Tzara, ya me hubiera gustado tener la maravillosa que le confeccionó Janco para el Cabaret Voltaire y que utilizo como efigie en mis tarjetas de visita, pero pienso que, al menos, según algunos se me puede considerar su alter ego, a los hechos me remito.
Insistiendo en lo ya expresado, para traducir, además de conocer la lengua de origen y la vernácula, se debería también conocer profundamente la vida, las influencias, las lecturas, los estudios y aficiones del autor, sus amigos, en fin absolutamente todo lo que sea posible para intentar ser lo más fiel a su espíritu…y plantearte a continuación a la hora de vertirlo al castellano ¿cómo lo hubiera escrito Tristan en español? todo ello deriva en una simbiosis en una fusión con el personaje, llegas a ser su gemelo por esa triple vía del deseo, la pasión y el trabajo cotidiano. El carácter introvertido y discreto que escondía una fuerte personalidad, una energía arrolladora y una gran capacidad de trabajo, aunque no en su totalidad, se ha imbricado en mí, sin pretenderlo de un manera natural.
Toda formación acaba por deformarte y traducir no es lo mismo que interpretar. Comunicar una obra mediante el trabajo de apasionado traductor requiere llegar a construir un alma común.

5
¿Considera usted a Tzara un revolucionario o un rebelde, qué ha observado en esa perspectiva o en esas perspectivas provocadoras, en él, o que hayas intuido o percibido en la “teoría” de Tzara y su dadaísmo, qué le hizo mantenerse entre ellas en su vida?
La larga y lenta profundización en el conocimiento de Tzara me corroboró todas mis intuiciones adolescentes, todo encajaba, y sus teorías me ayudaron a sistematizar el ningún sistema dada, a convertirme en un fiel y convencido seguidor dadaísta.
La provocación dada no era solamente para «épater le bugeois», no era la búsqueda de mero escándalo más o menos propagandístico, sino un serio intento de despertar reacciones, de subvertir conciencias, para acabar con la acostumbrada pasividad del espectador, que desde entonces adquiere el valor de colaborador final de una obra de arte, sin público, sin lectores, no puede hablarse de existencia de obra alguna. Además esas provocaciones eran auténticos ejercicios de marketin, una demostración de la enorme capacidad de Tzara para guionizar previamente todas las actuaciones, paradójicamente evitaba el azar, tan defendido por dada, y en la programación no dejaba resquicio a la improvisación, incluso eran frecuentes los ensayos previos. Era por tanto una provocación de índole intelectual no mera algarabía juvenil de unas noches de juerga.
Afirmar que Tzara era un revolucionario es un obviedad, el «cambiar el mundo» Rimbaudiano se adoptó como enseña dadaísta, y es evidente que las teorías dadaístas siguen consistiendo una excepcional guía revolucionaria para el universo del arte. Dada desenmascara el ficticio orden mundial basado en el miedo que producen leyes y policías en los individuos y en el terror que ejecutan armas y ejércitos en los territorios, con el apoyo imprescindible de los medios de comunicación y la enseñanza como máximos responsables del adoctrinamiento de las masas y su conversión en dócil rebaño. El furibundo ataque a todas las instituciones e hipócritas
costumbres burguesas, hoy sería impensable, etiquetado como políticamente incorrecto y censurado, a los hechos me remito.
Son corrosivas las ideas de considerar la vida como arte, como ejercicio de la capacidad creativa desarrollado a lo largo de todas las vidas, el arte como modo de vida y no como medio, escribir, pintar…etc lejos de ser un oficio constituyen una actividad espiritual, que nos diferencia de los animales, y como tal no debe de materializarse como una mercancía especulativa más.
El compromiso social de Tzara es indudable e indeleble, se verifica, en la actitud política, coherente y valiente, que mantuvo durante toda toda su vida, incluso su funeral pretendió organizarlo, para manipular su figura, el PCF a lo que se negó su hijo Christophe y fue enterrado en la máxima intimidad. Fue la guerra civil española, que le llevó a escribir cinco de sus libros, la que exacerbó su toma de conciencia y acendró su pensamiento derivándolo hacia la acción. Participó en la defensa del gobierno legítimo de la Repúbica, militó en la Resistencia francesa ante la invasión nazi, se postuló contra el colonialismo y belicismo y durante diez años estuvo afiliado al PCF, hasta la invasión de Hungria (1947-1957). Muchos de sus inéditos ensayos son muestra de todo esto, de su inquebrantable fe en el ser humano y de su batalla por la libertad y la dignidad humanas. Sin libertad no puede existir el arte, y sin lucha ni activismo nunca saldremos de la esclavitud.
Las teorías de Tzara se hallan dispersas entre sus obras, manifiestos, conferencias y artículos que en sus últimos años intentó seleccionar, ordenar y corregir con la idea de publicar dos recopilaciones de ensayos, sobre arte El Poder de las Imágenes y sobre poesía Las Esclusas de la Poesía, proyecto que nunca se realizó por lo que el trabajo permanece inédito, como obras exentas puesto que solamente están recogidos por Henri Béhar en la imprescindible edición en seis tomos de las, ya mencionadas, Obras Completas. Simplificando, Tzara en estos escritos, como le gustaba a él llamarlos, utiliza como herramientas los métodos dialéctico ( Hegel, Marx y Engels ) y sicoanalítico (Freud y Jung) cual bisturís, y disecciona la evolución del arte desde los primitivos hasta Picasso y de la poesía francesa desde Villon hasta Paul Éluard.
No todos los escritos teóricos de Tzara están recogidos en estas dos obras proyectadas pero sí los más relevantes. Es de destacar el estilo que rige en todos estos textos, es una prosa lírica de excelso nivel, Tzara era visceralmente poeta sobre todo, y aunque escribiera ensayos y en prosa rezuma lirismo, como él afirmó la poesía debe ser vivida y vívida, «veçu et vivide», algo que demostró con su vida y con su bellísima obra.
6
¿Qué y cómo ha sido para usted, la relación de Tzara con el surrealismo, en y desde su obra, lo que propició o no la formación del surrealismo, desde las posiciones de Tzara, y lo que Tzara hizo o no dentro del surrealismo y dadaísmo, cómo realizo en su consideración, estas maniobras estéticas, torsiones diría Nietzsche, para ello?
Los comerciantes de carne, trocean las reses y el resto de animales que compran, para facilitar su venta al por menor a los clientes. Del mismo modo la sincrónica parcelación del devenir histórico, su clasificación, el etiquetado y el nombre de grupos, movimientos y épocas, no deja de ser un recurso didáctico que docentes y profesores utilizan para explicar a sus alumnos de una manera simplista algo que no es real, facilitando así el aprendizaje. Pero este truco imposibilita una visión global más real de los hechos históricos y su análisis diacrónico.
Alguien calificó Dada como el surrealismo francés, la sucesión del surrealismo es resultado de una secesión de Dada, y entre ambos había muchas similitudes y algunos puntos de fricción. Los acercamientos y distanciamientos, con prevalencia de éstos últimos, entre Tzara y Breton, fueron una constante desde 1925 hasta 1935, año en que Tzara se separó definitivamente del líder del surrealismo y de su movimiento. El punto en común más claro entre ambos, es la asunción de las ideas sicoanalíticas pero con matices. Es en Granos y salvado obra fundamental y casi imprescindible, eslabón entre dada
y surrealismo, en la que Tzara, al mismo tiempo que deroga la diferencia entre géneros literarios, compuesta por prosa poética, ensayo y poemas, también expone sus ideas y sus diferencias con el surrealismo especialmente en la Nota V, transcribo un fragmento «….. el símbolo onírico, al concentrarse en un punto sobre una linea determinada por el límite entre el consciente y el inconsciente, extrae su sustancia de los hechos reprimidos, de la profundidad del subconsciente, de su conjunto, haciéndoles converger hacia ese punto cuyo proceso de eclosión a la plena consciencia (en regiones limítrofes) constituye el símbolo perceptible, mientras que el símbolo poético, que nace en la misma frontera, y representado también por un punto (que sería el proceso de su toma de conciencia a través de imágenes, metáforas, etc.), proyecta sobre el mundo exterior, por divergencia y en una forma superior, unos hechos que se corresponden con aquellos que yacen en estado latente en los confines del mundo interior».
También la postura política de ambos movimientos, aparentemente similar, no tiene los mismos efectos, como demuestra la marcha de Breton hacia EE UU, mientras Tzara permaneció luchando por un país invadido y del que todavía no era ciudadano. La filiación comunista del surrealismo fue importada por Aragon después de asistir al II Congreso Internacional de Escritores Proletarios y Revolucionarios en Járkov, en 1930 -no se olvide que su esposa Elsa Triolet era cuñada de Maiakovski- en el que pronuncia dos discursos polémicos que fueron rechazados por los poetas del grupo surrealista y que supuso ser expulsado por Breton. La tibieza y la contradicción en política se adueñaron del movimiento de quien, por otra parte, era un maestro de la manipulación y del cambio de ideas. Como anécdota, el cambio de nombre del órgano oficial del movimiento, su revista, que pasó de ser La Revolución Surrealista a El Surrealismo al Servicio de la Revolución.
Un movimiento, por su propia definición tiene una vida corta, una caducidad, no pretende su permanencia temporal, debe ser efímero. Sin embargo el Surrealismo al carecer de esta característica esencial, tener un líder tiránico, una ideología indiscutible y unas técnicas mayoritarias, debería ser considerado como una escuela.
Existe una carta muy reveladora que escribió Breton a Jacques Doucet, su jefe y mecenas, está fechada el 24 de diciembre de 1921 y en ella dice textualmente » Se habrá enterado usted de mis desavenencias con Tzara pero él sigue terco en sus ideas y yo he comprendido que es necesario hacer concesiones al público» La negrita es mía. Nada más que añadir, Breton se desprestigia por sí mismo.
El surrealismo es como ese aluvión torrencial que arrasa cuanto encuentra a su paso para depositar el lodo en el mar, Dada es ese manantial de agua cristalina con un intermitente e inapreciable hilito pero inagotable, que cala en la tierra y al encontrar una capa freática discurre bajo tierra y resurge para regar y hacer fértiles los lugares más insospechados. Que ustedes sean anegados.
7
¿Concentrando un poco, la tarea de formación de Tzara, podría decirnos, dónde establece o instala usted, con su libro: Hombre aproximativo, las características de lo nuevo, de lo provocador, de lo nunca realizado hasta ese momento en la poesía en el trayecto realizado por Tzara (1925-1930), en esta exorbitante obra?
Tzara gustaba de repasar y corregir sus textos, que de su estado manuscrito a su publicación final sufrían numerosas variaciones, con todo es Hombre aproximado (Fernando Millan lo traduce como aproximativo en su deficiente trabajo) la obra que le ocupó un mayor tiempo de composición, concretamente cinco años de 1925 a 1930. Es triste y muy preocupante la floja calidad de las traducciones que existen de Tzara, las dos de este libro y la de los Primeros poemas rumanos, ésta última verdaderamente infame, y el pernicioso efecto causado porque es la que más aparece en las consultas por internet, solo se salva la muy diga versión de la obra perteneciente al período dadaísta De nuestros pájaros del profesor Deco. También modestamente pienso que mi página web puede actuar como
desagravio y ayudar a la mejor comprensión de todas las obras de Tzara.
Hombre aproximado es un largo poema dividido en XIX cantos, cuya relevancia en la poesía francesa del siglo XX es fundamental, es un hito similar al vuelo de Altazor de Huidobro en la poesía en español, a La Tierra baldía de Elliot en la poesía inglesa, no equiparable al Aullido de Ginsberg, como toda la generación beat de menor calidad lírica, todas ellas revulsivos de una tradición lírica pacata y obsoleta y auténticos puntos de inflexión en la evolución poética. como he indicado existen dos traducciones al castellano, no me convence ninguna, he aquí diferentes traducciones de un verso de El hombre aproximado
Francés:·l’homme trait l’éternelle soustraction de chaque tranche en lui-même.
Visor: el hombre ejecuta la eterna sustracción de cada tajada en sí mismo.
Cátedra: el hombre ordeña la eterna sustracción de cada loncha en sí mismo.
Manuel Puertas: el hombre extrae la eterna resta de cada fracción en sí mismo.
Poema de los que definen una época, en este caso la transición entre Dada y Surrealismo, ha sido objeto de numerosos estudios y es considerado como obra cumbre de Tzara, en mi opinión junto con Granos y salvado. Aunque como español siento debilidad por sus cinco libros inspirados en la guerra civil. La gran variedad de léxico, la originalidad y potencia de sus metáforas y esa capacidad única de describir lo esencial de todo un mundo en destrucción sin renegar nunca de su fe en la igualdad, la libertad y la dignidad de los hombres.
Con todo hay algunos que no merecen llamarse escritores ni mucho menos poetas se dedican a emponzoñar y calumniar la vida y la obra de Tzara, un ejemplo, recientementeun tal Jorge Arias, uruguayo, afirma en un deleznable artículo aparecido en aullidolit sobre El Hombre aproximado : » Las frases que siguen hablan del único tema que le era verdad, su propio fracaso como poeta y su vida insensata de peripecias y aventuras sin rumbo». Para llorar.
8
¿Podría decirnos e indicarnos qué interés le suscita a usted, y que preguntas se hace alrededor de la obra teatral de Tristán Tzara; podría hablarnos un poco de ellas, como Pañuelo de nubes (1924), y también en concreto de La huida (1947), qué le dicen, qué nos dice todavía el teatro de Tzara o no y por qué?
En la búsqueda de métodos transgresores, el dadaísmo realiza unas acciones escénicas que preconizan el performance, nuevo concepto de representación e interpretación similar al teatro. Los espectáculos del Cabaret Voltaire, parecidos a la variedades, eran una mezcla de poesía, música, teatro y danza, basados en la improvisación, en las que la provocación, el asombro y el dinamismo de las acciones tienen como fin incitar una reacción activa del espectador ante un hecho escénico con las señas de identidad dadaistas, humor, juego, azar y absurdo.
No podemos olvidar que el dadaísmo preconizó la abolición de géneros literarios, y quizá por ello la obra teatral de Tzara es escasa en el conjunto de su ingente producción. En su etapa dada encontramos las dos Aventuras del Señor Antipirina que contienen un texto dialogado pero no acotaciones escénicas y Le coeur à gaz teatro del absurdo cuyos personajes son los sentidos : ojo, nariz boca… Esta obra, el día de su representación, presenció uno de los graves enfrentamientos públicos provocados por Breton, que intentó boicotearlo, y llegó a romper el brazo a Masson de un bastonazo. El teatro dada de Tzara podría considerarse precursor del teatro del absurdo de su compatriota Ionesco, Becket, Genet y Arrabal entre otros autores, y convierte el espectáculo teatral en un arte perturbador, pero sin alcanzar la virtuosidad del gran teatro de la crueldad de Antonin Artaud. y se queda más en el aspecto humorístico.
Caso diferente es el de las dos obras que se mencionan en la pregunta. Pañuelo de nubes, dedicada a Nancy Cunnard que le había
sugerido el título, está escrita en 1925 y se representó un año después. En palabras del propio Tzara es una “tragedia irónica o una farsa trágica”, y constituye una vanguardista revisión del personaje de Hamlet, con un monólogo de enamorado en el noveno acto del poeta protagonista, que acaba suicidándose al final, de enorme lirismo con el fondo musical de La Violetera: » ……Desearía poder desgarrarme las meninges para ver, como en el interior de un juguete, el mecanismo de mi amor por ella……» Consta de un solo acto dividido en XIX escenas, entre ellas «es el entreacto quien mata el teatro», intervienen unos comentaristas a modo de coro del teatro clásico griego. No pretende esconder que el teatro es ficción, por ello los personajes permanecen en el espacio escénico toda la obra, y se cambian y maquillan frente a los espectadores y los tramoyistas y electricistas trabajan a la vista del público.
La Fuite, escrita en 1940 y definida por el autor como poema dramático y no obra de teatro, representa una idea inversa, en lugar de colocarse del lado del espectador, se sitúa abiertamente en el interior del propio texto. Ambientada en el seno de una familia desarrolla el dramatismo de la emancipación del hijo, su huida se generaliza y desborda el marco individual, simbólicamente representa el proceso del nacimiento de la consciencia tras una crisis total que trasciende a la persona y se traslada al devenir de la sociedad.
9
¿Qué poder y alcance, le concede usted a los manifiestos del dadaísmo, que hizo, que realizó y que propuso en su forma dadá, Tzara y de la radicalidad extrema, como tienen que ser o serlo, de la febrilidad e irascibilidad crítica, que queda todavía hoy y por qué?
Como ya da a entender esta pregunta, yo no conozco en la historia de la literatura y del arte manifiestos mas demoledores, corrosivos, valientes y destructivos que los 7 manifiestos Dada de Tristan Tzara, publicados en 1924, el mismo año que el primero del surrealismo, que se han reeditado en innumerables ocasiones, en diferentes
idiomas, que se han extendido mundialmente, y a los que luego añadió otros escritos posteriores agrupados en Lampisterias, libro publicado en el año 1963. Casi todos los dadaístas elaboraron sus propios manifiestos, pero como tales manifiestos fueron escritos para ser proclamados oralmente y por ello muchos no se han conservado, de hecho yo he traducido y publicado en edición facsímil el numero 13 de la revista Littérature de mayo de 1920 en el que Louis Aragon recogió 23 manifiestos Dada.
Si las vanguardias artísticas fueron la asimilación en el mundo de la cultura y el arte de la revolución industrial, que se había producido cien años antes, no creo ya que esta actual desenfrenada revolución tecnológica tenga un tiempo de reflexión para ser asimilada por la cultura y el arte, aunque se utilicen los recursos tecnológicos, es la paradoja de Aquiles y la tortuga.
Hablar de manifiestos revolucionarios en este mundo es otra paradoja. Un sistema falaz donde el estado es intervencionista y predica el neoliberalismo, el mercado no se autorregula, la corrupción es la base de eso que llaman democracia y que no es sino una estafa burocratizada y legal y donde la vida de las personas no tienen ningún valor, donde no existe libertad y donde la especulación destroza todo cuanto se ponga por delante no puede conducirnos sino al fin de la raza. Lo virtual, la entelequia, la persona jurídica, por encima de lo real y natural, esclavizando al ser humano de carne y hueso. La vida libre como tiempo para el placer es un mercado de dolor y sufrimiento. El capitalismo se nos ha descontrolado y ya dictó sentencia : alea iacta est.
Los manifiestos dadaístas fueron, y siguen siendo, un faro que guía a todos los artistas que pretendan construirse un camino creativo propio e independiente, al margen de modas, gustos y criterios del mercado. Ahí reside su enorme influencia, su carácter de imprescindibles, su halo de documentos fundacionales y la esencialidad de su mensaje. Es increíble a inaudito el impacto que produjeron en el mundo del arte apenas cinco meses del Cabaret y apenas sis años de dadaísmo. Casi todo con casi nada.
10
¿Dentro de la membrana de su tarea, o sea, como proyectar a Tzara, que considera usted, porque no interesa o se evidencia el poco interés o inclinación por conocer su obra, qué ha determinado esa posición, qué ha llevado a ello, porque se “desconoce” su proyecto y destino en el mundo del arte o de las artes, y se hace silencio alrededor de ella, o se silencia al quiere tratarla y abordarla, signos de nuestro tiempo o qué?
No es extraño que un hombre íntegro, espiritual y solidario no sea bien visto ni aceptado por una sociedad egoísta, interesada y materialista. Es además lógico y comprensible que una industria como la cultural, en eso se han convertido las artes en general y la literatura en particular, desprecie la obra de quien ha desenmascarado su infame negocio. Tampoco sorprende que unas instituciones endogámicas, selectivas y mediocres, expendedoras de títulos y monopolizadoras del conocimiento no se hagan eco de la obra de un ser heterodoxo, brillante y abierto al mundo, No nos debe asombrar que un mensaje valiente, revolucionario, humano y universal sea silenciado por la «mala conciencia» y el miedo.
Las causas de su ostracismo se podrían clasificar como de cinco tipos, editoriales, sociales, conceptuales, políticas y personales. Los libros de Tzara fueron de muy escasa tirada y sin apenas reediciones. El patriotismo en que nos educan nos hace xenófobos y una muestra paradigmática es el denominado chauvinismo francés, Tzara era rumano y de origen judío. Ya quedó ampliamente mencionado el peligroso mensaje revolucionario de Dada y el compromiso político de Tzara, sus ideas diferían de la doctrina surrealista y es ignominioso el trato que «el papa negro» André Breton dispensó a Tzara, con cuatro graves enfrentamientos públicos, el Congreso de París el Proceso Barres la representación de Coeur à gaz y muchos años después en la conferencia El Surrealismo y la Posguerra que Tzara pronunció en La Sorbona en 1947, hasta entonces permaneció el rencor de Breton, en la página web https://tristantzaraydada.org/. se amplía la información, Breton difamó, lanzando el infundio de que Tzara iba diciendo que André negociaba con las primeras publicaciones dadaístas, que, aun siendo
cierto, jamás salió de la boca de Tzara, y también Breton, como demuestra su correspondencia despreció de manera vil e insultó soezmente a Tristan, como cuando éste le solicitó una provisión de fondos para emprender un trabajo de encargo sobre la historia de Dada. Pero no han podido con él, afortunadamente la obra de Tzara es inmortal.
11
¿Cómo examina usted el alcance y la relevancia de la obra de Tzara dentro del dadaísmo, y que alcance y relevancia le da usted a la obra de Tzara, ya no dentro del dadaísmo, y por qué, o no es necesario hacer esta disquisición de esta manera, porque Tzara y Dada son lo mismo, o Tzara y Dada no son ni serán nunca lo mismo?
El espíritu Dada no morirá jamás. Habita latente en las entrañas del hombre, en su profunda e infinita alma y se perpetua porque está inscrito en la genética humana. Sólo si desaparece el hombre morirá Dada. La influencia de su ideario sigue siendo fundamental en los diferentes ambientes artísticos y en los grupos y movimientos vanguardistas que le han sucedido, independiente mente de modas, de gustos y de la demanda del mercado.
No se puede entender Dada sin Tzara ni viceversa, pero no todo Tzara es Dada ni tampoco Dada se circunscribe solamente a la figura de Tzara, si bien es innegable que sin su titánico y personal esfuerzo divulgativo que emprendió desde Suiza y continuó en París, enviando cartas revistas invitaciones , etc… nada hubiera sucedido o por lo menos lo que hubiera ocurrido adolecería de ese alcance planetario.
En la obra de Tzara distinguimos varias épocas, dada, surrealista, compromiso e investigadora y recopiladora, mientras el incendiario movimiento dada surgió a la vez en tres focos, Zúrich-Paris, Alemania ( Berlin-Colonia- Hannover) y Nueva York, esto da una idea del pluralismo de dada y de la variedad de enfoques de Tzara.
Es absolutamente imprescindible y “conditio sine qua non, la total libertad e independencia de la que gozaron todos los artistas que contribuyeron con Dada y colaboraron con sus diferentes actividades artísticas que revolucionaron los aspectos tipográficos. con técnicas e ilustraciones que aun hoy siguen vigentes, el uso de diferentes tipos y tamaños de letra, el frotage, la calcamonía,el collage, el fotomontaje , etc…
Toda la enorme influencia de Dada radica precisamente en esto, en la excepcionalidad de unos artistas, diferente cada uno, que con su idiosincrasia personal enriquecieron el arte, ampliando su sentido y e que disfrutaron de absoluta libertad creadora y por ello subversiva de las hipócritas bases de una sociedad pútrida, que se reparte los países y arrasa territorios y ciudades, imponiendo su poder mediante la violencia y la muerte, Ese ambiente de libertad absoluta que hoy nos resulta tan difícil y nos parece casi utópico.
12
¿Qué no diría usted nunca de sí mismo ante la obra de Tristán Tzara, qué diría usted de Tristán Tzara, ante su muerte, y qué es lo que uno se exime o se exonera, en su delirante posesión del conocimiento como conciencia crítica y rebelde de Dada tanto suya como de Tzara?
Quizás sea exacerbada mi pasión por la esencial figura de Tzra pero ello no obsta para que sea indiscutible su influencia en la evolución de las ideas sobre arte y en el desarrollo de nuevas formas de creación. Lo que no es de recibo es el maltrato personal y el ninguneo social al que se ve sometida su obra y su mensaje, por esa mezcla del odio y rencor de Breton y el miedo burgués a cualquier forma de revolución que implique una pérdida de privilegios.Todo esto ha sido ya explicado anteriormente en las respuestas a este extraordinario cuestionario que me ha propuesto Oscar Jairo González Hernández, que ha demostrado ser un buen conocedor de mi trabajo.
No son justificables de ninguna manera las traducciones que se han publicado en castellano que son insuficientes y deficientes. Es absolutamente imprescindible desagraviar de tanto desprecio y calumnia a Tzara por lo que vuelvo a remitir a mi página web https://tristantzaraydada.org/. Y es evidente, mal que les pese a algunos, la plena vigencia de la mayoría de las ideas tzaristas. Solo existe pensamiento si es critico.
Como colofón a este muy interesante cuestionario, un fragmento de esa descomunal obra Granos y salvado, en el que Tzara augura su problemática aceptación por el mundo literario.
» permanecí ajeno a todo se me abandonó en el margen de todo
como el olor de las acacias durante las veladas de pañuelos rojos
con bordado de trenes devanados sobre mercados devastados de estuco
como el olor de las sonrisas inmobiliarias
y de jardines partidos en el pan duro
rostros compartidos símbolos de crueldad
he lustrado tu casa con el acero de la visión
lluvia suspendida por encima del aliento excedente
y la viva llanura no se queja dentro de la flauta
ni la lentitud del palomar arrancado al arco frugal
donde se engulle y gargariza atado con cordones de imágenes muertas el fuerte viento fuerte
catarata de senos
te he edificado con sordina
y con todas la piezas como una convicción profunda
leopardo que acude al agua tras la batalla
buitre estrellado en el arrozal
regreso a la infancia grito mal lanzado
un nuevo orden en lingotes un orden breve de un solo martillazo un
tronco recogido madrugador
permanecí ajeno a todo se me abandonó en el margen de todo»
Oscar Jairo González Hernández – Manuel Puertas Fuertes
HUESCA A 15 DE FEBRERO DE 2025
Dia Lavativa del mes Hocico del año 152 E.P.
