C O R R E S P O N D E N C I A : T Z A R A – B R E T O N

I – LA AMISTAD

Muestra Michel Sanouillet en su monumental Dada en París sus dudas a la hora de publicar la correspondencia entre Breton y Tzara, primero por desvelar unos escritos que pertenecen a la intimidad de ambos autores, y después por no haber conseguido recuperar todas las cartas que se enviaron, lo que hacía perder un poco el hilo conductor de las comunicaciones entre ambos. En la obra mencionada se publican 39 y Sanouillet reconoce haber desechado, por menos interesantes, otras dieciséis. En 2017 Henri Béhar, que también se ocupó de la edición de las Obras Completas de Tzara, publica completa la Correspondance avec Tzara y Picabia de Breton, donde se reproduce completa la relación epistolar entre ellos. Tardaron estas cartas en salir a la luz por imposición testamentaria de Breton, y ahora 50 años después de su fallecimiento constituyen los unos documentos fundamentales para explicar y comprender todo lo que ocurrió entre las postrimerías de dada y los inicios del surrealismo, Henri Béhar termina el prologo con esta valiente contundencia «Al releer este intercambio epistolar más detenidamente, no deja de extrañarme el silencio de críticos e historiadores acerca de su contenido». Acudiendo a las fuentes y no dejándose llevar por la historia oficial, todo parece encajar y quedar muy clara la verdad. El cuidado en conservar, que Breton mantuvo toda su vida, todos los documentos que le concernían y su gusto por lo epistolar, recordemos que un año después de la muerte de su íntimo Jacques Vaché publicó sus Cartas de guerra, junto a la dedicación de Aragón para clasificarlos, y todo añadido a la pasión coleccionista del mecenas Jacques Doucet, que tuvo como asesor de adquisiciones al propio Breton, han permitido que estos valiosísimos escritos hayan llegado hasta nuestros días. Y digo valiosísimos porque si una idea debe ser radical y emanar de la búsqueda de las raíces, una investigación debe así mismo acudir a las fuentes para ser rigurosa. ¿Qué mejor demostración de las tensiones entre Breton y Tzara, de los enfrentamientos ocurridos entre ambos, que el análisis de sus propias cartas?, ello servirá para dilucidar definitivamente tanta fantasía historiográfica. Muchos seguirán mostrando su incredulidad e indignación, ¡allá ellos! Yo ni odio, ni siento rencor a Breton, cono tampoco lo hizo Tzara, pero hay que poner a cada cual en lugar que le corresponde y desenmascarar la idolatría al mito (el timo del mito).

Tras una primera misiva de Tzara a Breton el día de reyes de 1919 en la que le adjunta la revista Dada III, con el famoso Manifiesto 1918, las primeras cartas que se cruzaron, están fechadas el 22 y 24 de enero por parte de André y la contestación de Tristan el 4 de febrero de 1919. Breton anuncia la muerte de Jacques Vaché, al que considera protodada, que le afectaría prácticamente media vida y que, probablemente propició su sustitución sicológica y emocional por Tzara, y eso explicaría la intensa y efímera intimidad de ambos, apenas tres años, y que se había iniciado antes aún de conocerse. André le comunica sus lecturas, le pregunta por primera vez a Tzara si va a ir pronto a París y le pide que le haga llegar los Veinticinco poemas recién publicados en Zúrich. En febrero Tzara le solicita su ayuda para la colaboración en la revista Dada de los pintores y poetas franceses que Breton tan bien conoce, y éste le anuncia el proyecto de realización de una nueva revista, Littérature que pretendía sustituir a la NRF, que en ese periodo bélico había dejado de publicarse, y para la que le pide algún poema.

A principios de marzo, se entrecruzan dos cartas, Breton habla de lo maravillado que está por los poemas de Tzara y le vuelve a pedir un retrato y el libro 25 poemas, En la carta que se cruza, Tzara manifesta sus ideas con respecto a la revista y le comunica que esta muy ocupado y además afectado por una crisis nerviosa debido a haber presenciado la muerte de una vecina arrollada por el tren. Muestra su felicidad por los poemas recibidos y, contradictoriamente, también su hastío por el tiempo perdido en los estudios de filosofía, pregunta a Breton ¿habéis pensado ya en la dictadura del espíritu?, concepto al que retornaría en el Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo de 1920. Ante la insistencia de Breton sobre cuándo irá a París, responde que cuando sus medios económicos lo permitan. La complicidad entre los dos era superlativa, Breton, hijo único, lo adoptó como hermano, sin embargo las despedidas de las cartas son significativamente diferentes, André se muestra muy afectuoso, se expresa por así decirlo, con palabras de un enamorado, mientras las despedidas de Tzara son en términos de simple cortesía. El 21 de marzo en otra carta Tzara le confirma haber hecho el envío del libro solicitado y del número 4-5 de la revista Dada. Aun en este mes hay dos cortas misivas más.

El 4 de abril, Breton relata haber leído con Aragón durante dos largas veladas los Veinticinco poemas, han pasado poco más de 10 días desde su recibo, y reconoce el profundo efecto que les han producido. Muestra su desacuerdo con el comentario anónimo al manifiesto dada publicado en Littérature, redactado por Raymonde Linossier miembro del grupo denominado por Tzara “los de la pala”, término tomado prestado de Jarry, y transmite a Tristan la favorable acogida que ha tenido el poema Casa Flake. Muestra también su disgusto por haberle sido robada la carpeta Cirque con poemas para ser publicados y le pregunta si tiene copia, no sabemos si apareció o se le remitió otra copia, el caso es que en los fondos de Breton se conserva una carpeta con los ocho textos mecanografiados por Tzara y una carta/dedicatoria manuscrita, incluída en carta del 25 de junio y que rezuma cariño :

“Mi querido Breton,

nos hemos encontrado

en un lugar desde donde vemos

(esto es singularmente ridículo)

genios

a la caza de las grandes

palabras, de prestigio,

predilecciones prodigiosas

para complacer a aquellos

que pagan.

Amistad + simpatía”

Carta que acompañaba al envío de Cirque para la revista Littérature

En la misma importante carta pregunta qué le han parecido las Poèsies de Isidore Ducasse que él había copiado del único ejemplar que había en La Biblioteca Nacional, gracias a Breton se rescataron estos textos, y admite su creciente interés desde 1916 por Freud, al que llegaría a visitar posteriormente.

En la misiva fechada el Día de Pascua, (20-IV-19) Breton comunica a Tzara el envío de obras suyas y de sus amigos para su posible inclusión en Dada 5, le aporta unas directrices para la publicación de un poema de Soupault en columnas y su intención de incorporar en Littérature algunos poemas de Cirque, también se sincera reconociendo que le recuerda al fallecido Vaché.

Poco más de un mes después, en la siguiente carta, Tzara se disculpa por no haber respondido debido a una enfermedad, le adjunta Dada 4 y 5 y anuncia el próximo número Dada 6 donde se compromete a incluir sus poemas. También le pide una crítica sincera de la revista, y le solicita le compre y remita una edición barata de los Cantos de Maldoror de Lautréamont, que le promete comentar en posteriores comunicados. Por último muestra su desazón por seguir posponiendo el viaje a París y le solicita información sobre el escándalo propiciado por Paul Dermé al conferenciar sobre la poesía de Max Jacob y compararla con la de los alienados.

En carta enviada el 12 de junio de 1919, una de las más extensas Breton, tras declararse bajo de ánimo, de hecho le invade una gran depresión, se anima, escribe, viendo la fotografía solicitada y enviada de Tzara. Anuncia la aparición en Littérature de Cirque y El Sr. Aa antifilósofo que ocurrira en los números de julio y agosto y reafirma sus preferencias por el segundo. Tras unas disquisiciones sobre el arte y la necesidad de destrucción, solo hay tres salidas, plantea, la muerte, la senilidad y las drogas, pregunta irónicamente a Tzara : “Y usted querido amigo, ¿como saldréis de ésta? Respóndame, por favor, ¿vislumbra usted otra ventana más? (me pregunto también a mí mismo)” asímismo le reconoce que sólo sus envíos y publicaciones le hacen feliz, y muestra su admiración y la de sus amigos por los poemas tzaristas, afirma haber leído en la prensa el escándalo suscitado por la velada dadaista del día 9 de abril en la que casi mil personas organizaron un gran tumulto y dice que en París el público soporta todo (se equivocaba) y también le participa que ha pedido a Paul Éluard que le envíe uno de los dos ejemplares de los Cantos de Maldoror que posee. Al finalizar Breton inquiere información sobre Jung, Maeder y Serner con vistas a seguir su profundización en el sicoanálisis.

El 29 de julio, Breton envía a Tzara el libro Monte de piedad, pero se muestra insatisfecho y le dice que no se precipite en emitir opinión hasta que no lea los Campos magnéticos de próxima aparición y considerado a posteriori documento fundacional del surrealismo. Le comunica que no encuentra los diferentes números que van saliendo en Zúrich de la revista Dada, y le propone tener unos ejemplares en depósito en Au sans Pareil, librería-editorial, fundada por René Hilsum, que editaba la revista Littérature y publicó numerosas obras surrealistas. Escribe que algunos antiguos compañeros le han decepcionado y que él mismo con Aragon, licenciado ya del ejército y regresado a París, junto con Soupault no dejan de referirse a Tzara.

El 16 de agosto Tzara le acepta la propuesta del depósito y le muestra también su admiración, la relación entre Tzara y Breton, aun en la distancia, no puede ser más estrecha, se envían poemas que publican en sus respectivas revistas mencionadas, Tzara le consigue suscriptores a Breton. Nadie podría imaginar la posterior evolución de los acontecimientos que dinamitarían esta inicial fraterna amistad.

El día 5 de septiembre Breton le envía un recorte del artículo contra Dada, aparecido en la N.R.F. (Nueva revista francesa), órgano de la poesía oficial, dirigida por Gide, gran escritor pero con poco ojo crítico ya que despreciaba a Rilke “poeta sentimental y estúpido” y desechó publicar En busca del tiempo perdido “esto no es para nosotros, esta lleno de duquesas”, y propone a Tzara que redacte una respuesta el 21 en una afectuosa carta más extensa de lo normal, que empieza mostrando su alegría por haber recibido una foto de Breton, para pasar a criticar sabia y ferozmente a la N.R.F. (Nueva revista francesa). También le anuncia la próxima publicación en Múnich del Almanaque dada de Huelsenbeck, apareció en Enero de 1920 y que recoge las crónicas zuriguenses (o zuriquesas) de Tristan, resumidas en artículo aparte en esta miscelánea. Rotundamente procla,ma que no tiene ambiciones literarias ni escribe como oficio, En la misma misiva declara que su intención no es crear una escuela o movimiento, y en postdata le adjunta uno de los poemas maoríes que había recopilado, perteneciente al proyecto de la obra Mpala Garoo que nunca se llegó a publicar y que sólo Henri Béhar recoge en uno de los apéndices de sus Obras Completas.

La sucesión de correos es ininterrumpida y las palabras que se dedican recíprocamente son cada vez más afectuosas, diríase casi de enamorados. En la misiva del 7 de octubre, Breton le lanza, como a muchos otros literatos, la pregunta ¿por qué escribe usted? para la encuesta que aparecería en primera página de Litterature n.º 9 y asegura haber enviado la respuesta al director de la N.R.F Jacques Rivière y termina, preguntándole cuándo irá a París que el regresa, ya desmovilizado el día 20.

El 8 de noviembre Breton le envía un cálculo de los gastos mensuales, pregunta por el arresto sufrido en Zúrich y muestra su interés en conocer a Picabia, del que le han impresionado sus Pensamientos sin lenguaje y añade que últimamente se reúnen con Valery. Tras un doble intercambio de cartas en diciembre, al día siguiente de Navidad, Breton empieza con un “Te espero, ya solo te espero a tí”, se reconforta de haber conocido a Picabia y de la libertad de Marinetti, que había sido detenido, no disimula su aversión a Cocteau y le cuenta que París no hay nada y que los últimos espectáculos de los ballets rusos han sido decepcionantes y sigue insistiéndole para que viajara a París.

El 9 de enero de 1920 envía un telegrama : “Ocho de la tarde tristeza telegrafía si vienes”. El 14 escribe .… “Fíjate que entre el 6 y el 8 he ido cinco veces a esperarte a la estación de Lyon, Picabia se ha emocionado al contárselo. En París solo le veo a él”, le da cuenta del contenido del próximo número de Littérature que incluirá el poema Superficie enferma de Tzara y anuncia la celebración de matinales mensuales, la primera de las cuales tendrá lugar el 23 de Enero en el cuartel general del Certa y que sería la presentación oficial de Tzara ante la sociedad artística parisina. Señala haber conocido a Janco, mejor amigo de Tzara, aunque ya distanciados, que le había contado las prodigiosas veladas del Cabaret Voltaire, y a Ribemont- Dessaignes, uno de los fieles a Tzara hasta su muerte. Sin embargo el día 17 cuando realmente llega a París Tzara, nadie sale a recibirle, y se presenta en el domicilio de Picabia y Germaine Eveling, en la calle Émile-Auger, donde se instalará momentáneamente, en el que será el primer centro de reunión dadaista.

El 11 de mayo se produce una disputa de Picabia con Breton que se había negado a prologar la obra Jesucristo arrastracueros, por no considerarla suficientemente Dada, André empieza ya a practicar ese vicio suyo de apartar a amigos de su lado, como años después haría al expulsarlos como jefe absolutista del surrealismo El primero de julio la policía francesa expide a Tzara un documento de identidad, que aunque no le otorga la nacionalidad, al menos le permite viajar, y hace un largo periplo acompañado por Maya Krusecz, visitando Zúrich, Bucarest, los Balcanes, Constantinopla, Atenas e Italia. Desde Zúrich escribe a Breton el día 14 de julio, excusándose por no haberse despedido y dándole como dirección la de Maya. El jueves 14 de octubre Breton muestra su impaciencia ante su regreso inminente y su deso de verle pronto y esperando que medie ante Picabia y le emplaza para cenar con unos amigos el martes siguiente en el Certa. No ocurre tal encuentro mi otras citas que son, por diferentes causas, desatendidas mientras se cruzan notas de disculpa. En esta carta hay dos frases que me parecen muy clarificadoras al respecto del carácter de Breton que se plasmó en su comportamiento vital, ambas tiene que ver con el enfrentamiento que tuvo con Picabia, para reforzar su arrepentimiento : “una aventura amorosa me ha venido a sorprenderme últimamente cuando estaba intentando la paz en mi vida”, utilizando su enamoramiento de Simone Khan, y no sería la última vez que usaría su relación con las mujeres como coartada de sus reacciones, y añade con respecto a su temperamento : “no tengo doble personalidad”. En carta sin fechar Tzara sugiere dejar sus colaboraciones en Littérature a fin de que no parezcan excesivas a los lectores. Entre los días 20 de dicembre y el 11 de enero de 1921 otra serie de notas disculpando sus recíprocos plantones, se van enfriando los ardores del amor apasionado, hasta que en la escueta epístola del 5 de febrero, escrita en papel con el membrete del Certa, y titulada recibo, Breton estalla : “El que subscribe, que debe una personalidad a Tzara, según dice él, le ha remitido 50 céntimos a modo de propina.” La amistad ha durado dos años.

Cartas cruzadas entre Breton y Tzara en su etapa de amistad